YORKSHIRE TERRIER SÓLO HAY UNO

 

Lejos de dar una extensa explicación sobre los “Orígenes del Yorkshire Terrier” como raza canina (podemos encontrar numerosos artículos en libros, revistas e internet) a “groso modo” resumiré diciendo que durante la Revolución Industrial se trasladaron al condado de Yorkshire (Inglaterra) desde otras partes de Inglaterra y Escocia trabajadores que llegaron con sus terrieres. Cruzaron varias razas, cada una elegida por unas características concretas, porque querían conseguir un perro idóneo para sus necesidades y “surgió” el Yorkshire Terrier que luego fue evolucionando y perfeccionando. Por lo tanto, el Yorkshire Terrier es Terrier perteneciendo al grupo 3 en la clasificación de la FCI; y se diferencia como Yorkshire por su origen.

 

La Federation Cynologique Internationale establece el estándar de cada raza con lo cual, todo perro que no cumpla las características detalladas no es un Yorkshire Terrier estándar.

 

Expertos y muy entendidos con amplia experiencia en esta raza ya han publicado la interpretación del estándar para facilitarnos la comprensión del mismo. Yo me limitaré a destacar lo objetivo, la norma bajo la cual no cabe confusión alguna (2+2 = 4):

 

¿Qué dice el estándar sobre el tamaño? Nada, únicamente habla del peso “hasta 3,2 Kg”. ¿Esto qué significa? Que no hay tamaño establecido, solamente que en su estado idóneo de salud y condiciones físicas el Yorkshire Terrier no debería sobrepasar los 3.200 gr. ¿Quiere esto decir que si un Yorkshire Terrier pesa 3.500gr. no es un Yorkshire Terrier? No, siempre que cumpla las características típicas de la raza y, naturalmente descienda de dos Yorkshire Terrier puros. Únicamente, se sale del estándar. No hay Yorkshire Terrier “Pequeño” “Mediano” ni “Grande”. En otra ocasión hablé de los mal llamados “toy, mini, superminiatura, tea cup, etc.”

 

¿Qué dice el estándar sobre el Manto?

“Pelo: En todo el cuerpo, pelo moderadamente largo, completamente recto (no ondulado), brilloso; textura fina y sedosa, no lanosa, nunca debe impedir el movimiento. (…)” Por lo tanto, no hay Yorkshire Terrier de pelo largo y Yorkshire Terrier de pelo corto. Muchos cachorros son promocionados en su venta como “con pelo largo”, “con mucho pelo”, etc. para darles más valor cuando, en realidad, por su propia definición, el Yorkshire Terrier es un perro lleno de pelo y largo no existiendo el de pelo corto. ¿y si la textura no es sedosa ya no es un Yorkshire Terrier? No, siempre que cumpla las características típicas de la raza y descienda de dos Yorkshire Terrier puros seguirá siendo un Yorkshire Terrier, únicamente presenta una falta según el estándar.

 

“Color: Azul acero oscuro (no azul plateado) extendiéndose del occipucio hasta la raíz de la cola, nunca combinado con leonado, bronce o pelo oscuro. Pelo color fuego intenso y brillante en el pecho. Todos los pelos fuego deben ser más oscuros en la raíz que en la parte media y se hacen más claros en las puntas.” Aclarando que en donde dice "pelo color fuego intenso y brillante" expertos que han interpretado el estándar (como ya he mencionado arriba) nos aclaran que es "dorado", sólo que la nomenclatura en la traducción aún está por mejorar para no confundirlo con el real "fuego" de otras razas...

 

Hay que decir que no existe Yorkshire Terrier de otro color que no sea el ya definido, por lo tanto que no te vendan uno marrón, chocolate, tarta de fresa, mouse de limón, verde, violeta o naranja porque si presentan alguno de estos últimos colores no están definidos en el estándar de la raza y mucho menos pueden ser utilizados como adjetivos que diferencien, clasifiquen ni magnifiquen la calidad de un Yorkshire Terrier. Seguramente habrá perritos con esos colores y serán los más cariñosos y bonitos del mundo (para gustos), pero no debemos pagarlo por un Yorkshire Terrier o, al menos, que no nos intenten convencer de ello.

 

Por último, ¿Qué dice el Estándar del Yorkshire Terrier sobre lo que se “sale de la norma”? “FALTAS: Cualquier desviación de los criterios antes mencionados se considera como falta y la gravedad de ésta se considera al grado de la desviación al estándar y de sus consecuencias sobre la salud y el bienestar del perro.(…) Sólo los perros funcionalmente y clínicamente saludables, con la conformación típica de la raza, deberán usarse para la crianza.” Dentro de la ética de cada uno está si cumplir la normativa sobre la cría de una raza canina o no. La intención de hacer las cosas bien no siempre tiene el resultado que deseamos, pero un buen criador de la raza que sea debe ser responsable y consecuente con lo que hace.