No, no estamos a favor de “tunear” a nuestros perros

 

NUNCA TINTAREMOS NINGÚN YORKSHIRE TERRIER PARA OCULTAR DEFICIENCIAS DE COLOR Y ESTAMOS A FAVOR DE QUE SEA OBLIGATORIO REALIZAR PRUEBAS DE TINTE EN TODAS LAS EXPOSICIONES NACIONALES E INTERNACIONALES PARA DESCUBRIR A LOS “TRAMPOSOS” Y ELIMINAR ESTAS PRÁCTICAS.

 

Dice la FCI, respecto del color estándar del manto del Yorkshire Terrier: “Azul acero oscuro (no azul plateado) extendiéndose del occipucio hasta la raíz de la cola, nunca combinado con leonado, bronce o pelo oscuro (…)”.

 

Sí, sí… el Yorkshire Terrier ha de tener el manto azul oscuro. Parece simple, pero realmente no lo es tanto si no estamos acostumbrados a ver ejemplares con “buen color”. Es una lástima, pero lo más generalizado es encontrarnos con yorkitos excesivamente claros rozando el plata en el manto y, lo contrario, yorkitos negros. Quienes “perseguimos” la consecución de la raza, tratamos de evitar estos extremos, pero nunca estamos libres de lograrlo. Si bien, es cierto que hay una alta probabilidad de tener descendientes plata si se cría con ejemplares claros y de obtener negros si se cruzan ejemplares negros, hay ocasiones en las que cruzando padres con colores correctos sale “el gen” de algún antecesor que se desconocía.

 

Cuando empezamos a interesarnos por conocer y diferenciar las características ideales del Yorkshire Terrier, descubrimos numerosos “criadores” que lo que buscan con sus cruces no es precisamente mantener el estándar y optan por tener cachorros comerciales a demanda de lo que algunas personas solicitan, colaborando de esta manera, a la degeneración de la raza. Una vez más, no dando explicaciones de lo que realmente están vendiendo, un perrito bonito pero que se aleja de lo que el estándar del Yorkshire Terrier marca, por desconocimiento (lo cual indica el poco interés por “hacer las cosas bien”, o por conseguir el beneficio económico que es lo que les mueve a criar).

 

Teníamos esperanza de encontrar la autenticidad en las exposiciones pero, cuál fue nuestra sorpresa cuando descubrimos que existe la “parte trasera” la “otra cara” de lo bonito, expositores que tintan a sus perros para “hacer ver” que tienen el mejor color de los Yorkshire Terrier. Lejos de ser capaces de captar quién va tintado y quién no, creyéndonos que el perro esplendoroso, con un pelo estupendo, andares geniales, moño perfecto, estructura espectacular… que veíamos en el ring era fruto de una buena selección (y sin duda lo sería, pues al perro no sólo le define el color), nos advierten, desvelan, quitan la venda de los ojos y nos dicen que “ese perro va tintado”. No nos creemos ninguna acusación personalizada, si el perro de fulanito va tintado, si el perro de menganita también, pero sí estamos convencidos de que en “este mundillo” se tinta perros, que “cuando el río suena, agua lleva”.

 

Lo más triste es que esto hace imposible buscar un semental que tenga buen color, porque no sabes con total seguridad si el perro sale tintado en las exposiciones de belleza o no. Porque aunque tenga innumerables Campeonatos de belleza puede haber sido tintado y los jueces no haberse dado cuenta y si lo han hecho han mirado para otro lado.

 

Partiendo de que no existe el perro perfecto y, por eso, no vamos a decir que los nuestros lo sean, nosotros tratamos de hacer cruces correctos para conseguir cachorritos lo más estándares posibles. Evitaremos criar a propósito tanto Yorkshire Terrier excesivamente claros como negros, y si salen así serán estupendos perritos de compañía. Lo que sí tenemos claro es que no nos vamos a engañar a nosotros mismos y, mucho menos, intentaremos engañar a los demás. Nunca defenderemos el tinte que “tunee” a nuestros Yorkshire Terrier simplemente porque su color no sea el mejor. Si un juez considera que no tiene el color adecuado lo aceptaremos de buen agrado e intentaremos mejorar la siguiente generación buscando un ejemplar compatible y que compense esa carencia.